¡Paz de Cristo!

¡Servimos a un Dios vivo!
¡Él nos ama, sabe quiénes somos y está con nosotros!

Pasamos por luchas, pruebas e innumerables tribulaciones, pero en cada instante podemos tener la certeza de que Él está con nosotros. ¡Aleluya!

¡No merecemos tanto amor! ¡Este amor inmensurable que nos conmueve!
¡Y Él nos amó primero!
¡Desde antes de nuestro nacimiento, Él ya nos amaba!

Pueden venir las tentaciones más complicadas, pero si confiamos en Aquel que puede hacer infinitamente más de lo que podemos imaginar y cuyos pensamientos son mayores que los nuestros, ¡sin duda venceremos!

Y que en ningún momento dejemos de recordar que TODA la gloria sea dada a Él.

Recientemente pasé por una prueba y, al prepararme, oré y pedí consejo. Cuando llegó el momento, resistí. Pero, gracias a Dios, ¡ocurrió algo inesperado! Por un momento flaqueé, y si no hubiera sido por la gracia de Dios, habría caído. Entonces... toda honra y gloria sean dadas a Él, porque solo no habría conseguido vencer, ¡o incluso podría haberme vanagloriado de mi propia fuerza!

Cada mañana tenemos la oportunidad de comenzar de nuevo, entregarnos cada vez más a Él y caminar para ser conforme a Su corazón.

¡Ven sobre nosotros, oh Señor!
¡Capacítanos y fortalécenos!
¡Llénanos con Tu poder y con Tu gloria!

¡QUEREMOS SER LLENOS DE TU GLORIA!

¡Que Dios te bendiga!
¡Éxito!

João Victor